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Probablemente Jaume Plensa es
recordado por muchos desde que presentó en la galería
Eude, hace un año y dos meses, su fantástico
"Llibre de vidre". Estaba formado por ocho
láminas de vidrio serigrafiado, articuladas mediante un
gozne de latón simple y contenía una ilustración del
mismo Plensa y un poema de Antoni Tàpies-Barba. Este
libro era un auténtica escultura transparente que
manifestaba su realidad oculta y permitía numerosas
lecturas, diferentes y complementarias.
Así es en realidad la escultura de Plensa, también
pintor, realizada habitualmente con hierro, madera e
hilos de fibras sintéticas. El libro de vidrio es
paradigmático del conjunto de su obra, en cuanto que
ésta intenta evidenciar la mecánica implícita de unas
formas geométricas muy esquemáticas, los
"órganos" internos de una realidad que busca
el equilibrio entre el espacio y el tiempo. |