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CERÁMICAS DE LOS
DIOSES |
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La exposición Cerámicas de los dioses
muestra una serie de cerámicas precolombinas que provienen de
diversas culturas y, por lo tanto, de lugares diferentes del continente
americano. Tienen como denominador común que fueron hechas para
acompañar a los muertos al más allá (ofrendas) y, de esta manera, dieron
alabanza a sus dioses. |
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Son más numerosas las que provienen de la Zona
mesoamericana
(que
comprende el actual México, Guatemala, Belice, El Salvador y el oeste de
Honduras) que las de la Zona Intermedia (que comprende el resto
de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) y que, finalmente, las de
la Zona Andina (Colombia, Ecuador, Perú, oeste de Bolivia y norte
de Chile y Argentina). |
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MESOAMÉRICA |
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Este término
fue empleado por primera vez en 1943 por Kirchoff, que quiso
definir este concepto para concretar una zona geográfica
compuesta por varios estados modernos, de los cuales el
mexicano es el más importante. |
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Encontró 43 rasgos culturales típicos de
esta región, unos más importantes que otros, como son:
el cultivo del cacao, los calendarios (de 365 y 260
días, que corresponden al calendario corriente y al
ritual agrícola, respectivamente), la escritura
(realizada la mayoría de veces con glifos ideográficos y
fonéticos), los campos del juego de pelota, o la
presencia de divinidades comunes, entre otros. |
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El hombre que vivió en estas tierras provenía de la
parte central de Asia oriental, de donde emigró hacia el
3500 a.C. debido a las condiciones climáticas adversas
que provocaron que el ganado que cazaba para poder vivir
se marchase de estas tierras hacia el norte. Los hombres
fueron tras este ganado, atravesando el estrecho de
Bering, que en aquellos momentos estaba cubierto por el
hielo y, por tanto, era más fácil de cruzar, y
descendieron por la costa pacífica de América del norte,
allí donde las grandes masas de hielo los dejaban pasar,
y siguieron hacia el sur llegando a Mesoamérica.
Posteriormente, continuaron hacia la zona intermedia y
la andina, llegando hasta el extremo sur del continente
americano. Esto lo hicieron en dos olas de poblamiento. |
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Estas inmigraciones representan un estadio de
civilización muy primitivo que corresponde al
Paleolítico europeo, pero con el tiempo llegaron a
conocer el maíz y a cultivarlo (hacia el año 5000 a.C.),
convirtiéndolo en el alimento básico de los pueblos de
la América precolombina hasta nuestros días. |
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Esta circunstancia de descubrir la agricultura coincidirá en Mesoamérica con el desarrollo de la creatividad artística y, a su vez,
de su religión. Son culturas agrícolas y, por tanto, la religión gira a
su alrededor. El hecho de poder cultivar una serie de productos (maíz,
calabaza, judía...) que constituían su alimento resultó como un milagro
que, según ellos, sólo podía ser obra de fuerzas ocultas sobrenaturales,
representadas por sus divinidades, que eran las que contribuían a que
la cosecha fuese provechosa para todos. |
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Estos dioses de Mesoamérica son la razón de ser del hombre que vivía
allí, que tenía la obligación moral de darles adoración con sacrificios
y ofrendas, y entonces recibía de ellos todo lo que necesitaba para su
subsistencia: el sol, el agua, el viento que transportaba las semillas,
la lluvia, etc. Era un círculo constante: de los dioses hacia los
hombres y de ellos hacia a los dioses otra vez. |
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Hay un hecho que, como europeos del siglo XXI nos produce un
rechazo y es el del sacrificio humano que se practicó en algunas
de sus culturas: el sacrificio humano servía para dar fuerza a
los dioses; la muerte servía para dar la vida. La fuerza de los
corazones humanos se traspasaba a los dioses, como si quisieran
cargarles las pilas. |
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El
arte tenía un papel muy importante, ya que se hacía en función de los
dioses, para su mayor gloria. Tenían una gran arquitectura: centros
ceremoniales que adornaban con esculturas de piedra o barro y que a
menudo también decoraban con pinturas en los muros, al mismo tiempo que
dedicaban mucha atención a los objetos que acompañaban a sus muertos al
más allá: cerámicas, joyas, piedras talladas... |
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Fueron muy hábiles porque no tenían demasiados medios para hacerlo: no
conocieron el trabajo del metal hasta el siglo VIII; por lo tanto, sus
primeros utensilios fueron de piedra o de madera. Tampoco usaron la
rueda, que sí conocían, porque no les hacía falta, puesto que ya tenían
los hombros de los porteadores para trasladar y cargarlo todo. |
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Es
un arte que no representa el cuerpo humano como lo harían nuestros
clásicos griegos y romanos, sino que quiere dar expresión a las ideas, a
los conceptos, El artista no tiene interés por la apariencia externa de
las cosas sino que se pregunta por el sentido escondido tras la
apariencia material. Su intención es la de representar el universo tal y
como es, y no tanto su imagen. |
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La
estructura política de Mesoamérica está totalmente ligada al arte, ya
que cada comunidad que vive en estas tierras da lugar, por su evolución
social y política a la vez, a una cultura diferente que encuentra su
expresión en el arte. Tenían muchas lenguas diferentes, sobre todo en
el área al oeste del istmo de Tehuantepec, o sea la parte «mexicana», y
en cambio eran mucho más homogéneas lingüística y culturalmente al este,
en el área maya. Por el contrario, las tradiciones religiosas: eran
comunes. |
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Se distinguen tres
etapas que, en términos generales, conformaron la historia de
Mesoamérica: |
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La Preclásica o Formativa,
del 1800 al 100 a,C.,
que a su vez se divide en tres períodos: preclásico antiguo
(1800 - 1100 a.C.), preclásico medio (1100 - 300 a.C.) y
preclásico tardío (300 - 100 a.C.). En esta etapa se dará el
desarrollo de las aldeas y la eclosión de una primera gran cultura, la
de los Olmecas. |
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La Clásica
(100 a,C, - 900 d,C.).
en la que una serie de culturas regionales llegarán a su momento
culminante: la de Teotihuacán, en México central; la de los Zapotecas,
en Oaxaca; la de Veracruz, en la Costa del Golfo, y la de los Mayas,
Irán desapareciendo una tras otra, mientras que surgirán otras nuevas
en la etapa siguiente. |
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La Posclásica
(900-1521). en la que
se desarrollaron los Toltecas, los Mixtecas y los Aztecas. |
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ETAPA PRECLÁSICA |
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Valle de México
(Período preclásico
antiguo). Se da a conocer esta fase en las localidades de El Arbolillo,
Zacatenco y Tlatilco, las tres a orillas del antiguo lago de Texcoco,
donde actualmente se asienta México DF. Eran poblados formados por
cabañas muy sencillas que tenían las paredes hechas con ramas
entrelazadas y arcilla, y el techo era de paja. Cerca de las mismas se
han encontrado tumbas que contienen figurillas de barro modeladas con
esmero y que representan seres humanos en las más variadas actitudes,
Por su tipología se dividen en dos tipos diferentes: el de Zacatenea,
con variedad de figuras de un gran realismo, pero de poca habilidad
en su representación plástica (extremidades acabadas en forma de muñón,
muslos muy gruesos, caretas esquematizadas y adornos hechos con
trocitos de arcilla pegados: pastillaje); y el de TIatilco, en el
que se encuentran fígurillas similares a las paleolíticas de Europa.
Representan generalmente mujeres (lo que hace pensar en un culto a la
fecundidad). que más tarde se convertirán en las denominadas pretty
ladies (mujeres bonitas), más esbeltas, con peinados artísticos o
hermosos tocados. Hay también algunas figuras de hombres vestidos y con
barba. No se han encontrado figuras de dioses. |
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Olmecas
(Período preclásico
medio). En este momento se produce una profunda transformación cultural
que llegará a muchas zonas de Mesoamérica. La más importante fue en las
tierras bajas, cubiertas de selvas y ciénagas, al sur del Golfo de
México, entre Tabasco y Veracruz, donde surgirá la cultura Olmeca,
considerada la «cultura madre» mesoamericana y que ofreció una serie de
avances culturales muy importantes. Aparece por primera vez el centro
ceremonial, lugar de culto donde viven los sacerdotes y en el que hay
templos y otras construcciones sagradas. Los agricultores de la región
van allí los días de mercado, así como los días de fiestas concretas,
grandes ceremonias y peregrinaciones. Existen en La Venta y en San
Lorenzo. Hay pirámides que son montículos artificiales de tierra
compacta, también largas plataformas y plazas destinadas a las
ceremonias. |
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Estos centros ceremoniales están hechos de tierra y otros materiales
perecederos, ya que en la región donde viven no hay piedra; pero, en
cambio, están guarnecidos con numerosos monumentos tallados en una
piedra que se ha tenido que ir a buscar a un centenar de quilómetros de
distancia. |
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La
escultura en piedra es de dos tipos: la colosal, de piedra
granítica, representada por una serie de cabezas que pueden tener
hasta tres metros y medio de altura, con rasgos negroides (boca, ojos,
nariz y sombrero tipo capucha). que se cree que representaban a sus
dignatarios; y también de altares en forma de T adornados en la
cara principal con altorrelieve en forma de cara de jaguar con la boca
abierta, símbolo del interior de la tierra, de donde sale un personaje
que lleva a un niño en brazos y que podría ser un sacerdote; y otros
monumentos como las
estelas.
Aunque pretendía
representar la realidad, fue una escultura mítica. De formas
monumentales, parecía pesada, combinando formas compactas, cerradas,
inscritas dentro de cubos, prismas y pirámides, con una presentación
preferentemente frontal y simétrica. |
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El
artista, a pesar de mostrar lo esencial, le confiere una impresión de
vida, tensión y ritmo, por medio de unas proporciones muy bien
respetadas. |
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El
otro tipo es la pequeña escultura realizada con jade o con otras
piedras duras, en la que se repite como una obsesión el tema del
hombre-jaguar, expresado en todas las gamas imaginables de
estilización, como felinización del hombre o como humanización del
jaguar. Este jaguar, símbolo de la tierra y de la noche, también del
poder, era omnipresente hasta el punto que a menudo se denomina a los Olmecas como «pueblo del jaguar». No debemos olvidar que tenían
instrumentos muy rudimentarios para trabajarlas. Son personajes
generalmente asexuados, con expresiones muy interesantes. Algunas de
estas esculturas llevan inscripciones y fechas que parecen ser las más
antiguas de Mesoamérica y que permiten creer que los olmecas fueron los
inventores de un sistema de escritura «glífica» y de numeración que más
tarde fue seguido y perfeccionado por los mayas. |
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El
arte de los Olmecas se extendió más allá de sus fronteras,
principalmente hacia el este hasta Costa Rica y hacia el oeste hasta
Guerrero y el Occidente de México. |
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Occidente de México y Noroeste (Período preclásico tardío). En los
estados actuales de Calima, Jalisco y Nayarit y Guanajuato, que se
mantienen al margen de las grandes culturas, este arte preclásico
perdura hasta alrededor del 300 d.C. sin variaciones. Se han encontrado
una serie de entierros que tienen como ofrendas mortuorias todo aquello
que el difunto tenía en vida: metates (piedras para moler el
grano), recipientes de cerámica y, sobre todo, figurillas de personas y
de animales muy expresivas y que representan todos los aspectos del
mundo que les rodeaba diariamente y de su religión, a menudo
naturalistas o de un expresionismo moderado. No están policromadas.
Entre las figuras humanas se encuentran guerreros, jugadores de pelota,
personas deformes y enfermas, madres con sus hijos en brazos, mujeres
embarazadas, etc. Y entre los animales se distingue el perro, que era el
que conducía al difunto al más allá. |
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En
esta exposición están muy bien representadas todas las
variantes de figurillas de esta zona. |
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Cuicuilco.
Muy cercanas a México
DF se han encontrado unas estructuras arquitectónicas escalonadas que
se convirtieron posteriormente en el primer centro religioso del
altiplano mexicano, entre las que destaca una pirámíde, la primera en
Mesoamérica. Tenía forma ovalada con una rampa de acceso al oeste y una
estrecha escalera al este. Esta estructura fue la base de un templo de
planta circular primero y cuadrangular después, de techo muy alto de
dos vertientes, que guardaba únicamente la figura del dios y, delante de
la misma, el recipiente que contenía el fuego «eterno» que se apagaba
de manera ritual cada 52 años -al final de su siglo- y que, una vez
pasados unos días a la espera de algún acontecimiento (terremoto,
eclipse, inundación...) que les hiciese saber por parte de los dioses si
la nueva época sería buena para ellos, se volvía a encender durante 52
años más. Quienes iban a venerar a la divinidad estaban obligados a
permanecer al pie de la pirámide y a levantar los ojos hacia el
santuario, para ver qué hacía allí arriba el sacerdote. Esta antigua
pirámide se ha conservado tan bien porque el volcán Xitle la cubrió con
sus cenizas a principios de nuestra era. |
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ETAPA CLÁSICA
(l00 a.C. hasta el 900
d.C.) |
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Está formada fundamentalmente por dos grandes culturas: la de
Teotihuacán y la Maya. Las otras -Zapotecas, Totonacas y Huastecas-
completan el mosaico desde puntos periféricos coetáneos de Mesoamérica.
En esta etapa, la sociedad estaba ya totalmente estratificada. Había una
aristocracia sacerdotal y militar, una clase intermedia de artesanos y
comerciantes y el pueblo campesino. La casta sacerdotal propagaba una
religión que tenía como dioses principales a Tláloc y Quetzalcóatl y
todo un ritual muy complicado, que incluso podía llegar al sacrificio
humano. También tenían conocimientos matemáticos, sistemas de calendario
muy perfectos y escritura jeroglífica. |
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Teotihuacán. Su influencia llegó hasta el extremo norte de Mesoamérica
(Bajío y Jalisco) y, por el sur, hasta Guatemala, El Salvador y Costa
Rica. Es una cultura muy importante porque creó un gran centro
ceremonial (Teotihuacán) totalmente de piedra. Es la ciudad mejor
planificada de Mesoamérica. Tiene 20 km2 y está organizada alrededor de
una gran avenida (la de los Muertos) que cruza la ciudad de norte a sur
(3 km.) desde la plaza de la Luna hasta la Ciudadela. |
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En
el centro de la avenida se encuentra la gran pirámide del Sol,
que data del siglo 1 d.C. y que fue construida sobre una cueva
subterránea, a la que se puede llegar por un largo túnel natural. Tiene
220 m de lado y 65 m de altura; y se compone de cuatro pirámides
truncadas, cada vez más estrechas, una encima de otra, con los lados
fuertemente inclinados, hasta llegar a la cima, donde había habido un
templo, hoy desaparecido. Tiene el acceso por el oeste, formado por una
escalera doble o sencilla, dependiendo del nivel que comunica la avenida
con la cúspide. El tipo constructivo es sencillo: un núcleo de tierra
batida está recubierto de una capa de piedras sin pulir mezcladas con
tierra y mortero de cal, y finalmente una capa de cemento. Hay
contrafuertes internos para evitar cualquier deformación del edificio.
En las pirámides posteriores, el núcleo más sólido fue construido con
pilares cuadrados o con cámaras de piedra rodeadas de tierra y piedras. |
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La
pirámide de la Luna se parece a la del Sol, pero es más pequeña.
Está rodeada de edificios, que son principalmente palacios y bases
cuadrangulares, que crean un paisaje artificial pero ordenado y
agradable a la vista. |
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Hacia el 200 d.C. se generaliza el módulo más típico de su arquitectura:
el talud-tablero, que consiste en un espacio vertical
-tablero- que estaba precedido por otro inclinado -talud- y
que conformaron los lados exteriores de las pirámides, acentuando la
horizontalidad pero introduciendo un elemento de juegos de sombras y luz
que, a su vez, permitía ser decorado, ya fuera con esculturas de bajo o
medio relieve o bien con pinturas. |
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La
pirámide de Quetzalcóatl, que se encuentra dentro del recinto de
la Ciudadela, es del s. 111 d.C. Fue una tumba real, ya que recientes
excavaciones han descubierto los restos de más de 200 guerreros
sacrificados. Sus taludes tienen las serpientes emplumadas, símbolos del
cielo, y sobre los tableros se han realizado serpientes similares
que tienen la cabeza en altorrelieve que alterna con Tláloc, el dios de
la tierra. |
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Dentro del recinto de la ciudad solamente vivían los sacerdotes, en una
serie de palacios (como el de Quetzalpapalotl) con un gran patio
central rodeado de un amplio pórtico. En muchos de estos palacios se han
descubierto pinturas murales, de una rica gama de colores
brillantes y al mismo tiempo transparentes de gran calidad, que con un
lenguaje simbólico nos muestran cómo pensaba y sentía aquella gente: se
trata normalmente de temas religiosos (escenas rituales, procesiones de
sacerdotes) que se acompañan de motivos florales y zoomorfos. |
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Alrededor del recinto sagrado llegaron a vivir hasta 85.000 habitantes,
dentro de un riguroso trazado urbano. |
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La escultura es de dos tipos: monumental y monolítico
uno, para presentar a los dioses principales (Tláloc), y
pequeño el otro, principalmente hecho con cerámica. Son
figurillas planas policromadas que representan a
sacerdotes vestidos ricamente, mujeres con niños en
brazos o guerreros con escudos. También hay muñecas de
cerámica con las extremidades articuladas y atadas al
cuerpo con cordeles. |
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La cerámica está representada fundamentalmente por vasos
tetrápodos de forma troncocónica con tapa y decorados con
pintura, que a veces parece esmalte, de motivos igualmente
simbólicos. También tienen una rica artesanía de objetos de
jade, principalmente las máscaras funerarias, impersonales e
idealizadas, de cara triangular y boca entreabierta, que a veces
se han recubierto con mosaicos de turquesas o de conchas, así
como mosaicos, adornos de plumas y orfebrería. |
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Esta cultura tuvo una estructura teocrátíca. Fueron buenos comerciantes
y sus productos se encuentran diseminados por toda Mesoamérica. |
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Teotihuacán, parcialmente destruida por un incendio hacia el año 650
d.C., fue poco a poco abandonada, de manera que hacia el año 750 d.C. no
quedaba práctícamente nada de ella. Entonces llegaron allí los
Toltecas, que procedían del norte de México. Entraron en contacto con la
cultura teotihuacana y se convirtieron en sus herederos. Cuando
fundaron su capital, Tula, pusieron en ella muchos elementos de Teotihuacán. |
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Mayas. Estaban situados al sureste de Mesoamérica, y vivieron en el
Yucatán, parte de Tabasco y Chiapas, Quintana Roo, Guatemala, Belice,
Honduras y El Salvador. |
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Esta cultura, que comenzó antes de la época clásica y acabó en la
posclásica, tuvo sus mejores producciones artísticas dentro del área
comprendida entre Palenque (Chiapas), Tikal (Petén) y Copán (Honduras),
zona selvática que supieron transformar durante muchos siglos (900-1530
d.C.) en una de las más pobladas. |
| En
la época preclásica, los mayas reciben influencias externas: de los
Olmecas en Chiapas (Izapa) y también en las Tierras Altas de Guatemala (Kaminaljuyú).
Recibirán de ellos cosas tan importantes como el calendario, la
escritura y, sobre todo, el hecho de saber cortar la piedra, lo que les
permitió construir los primeros centros ceremoniales (Uaxactún). En ese
momento, la diferenciación social se fue precisando y el grupo inicial
de brujos se convirtió en una clase superior de sacerdotes que se
responsabilizó de la organización de las formas productivas, la
distribución de los bienes y el control político y religioso. Por
tanto, su función fue no sólo de intermediarios con las fuerzas
naturales y las divinidades, sino también de dominio y explotación. Los
centros ceremoniales se fueron integrando, y sobre las pirámides anchas
y bajas, con escaleras en cada punto cardinal, se levantaron templos
sencillos que con el tiempo se convirtieron en una construcción de
paredes de mampostería, conservando el tejado de palmas. Remataban el
conjunto con esculturas monumentales, como estelas o altares. Estas
estelas, que en un principio eran lisas y pintadas como las de El
Mirador (100 a.C.) evolucionaron hacia el s. 11 d.C. Y tenían
bajorrelieves y estaban datadas. Su función era la de glorificar a la
realeza y a un rey concreto, señalando los hechos más importantes de su
reinado (entronización, victorias, alianzas, sacrificios y penitencias)
mediante sangrado con un punzón. Durante los primeros siglos de nuestra
era, se manifiesta la tendencia de multiplicar los elementos decorativos
hasta a invadir los lados de los monumentos: el rey de perfil; espaldas
y barra ceremonial de frente. |
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En
la época clásica, la cultura maya cristalizó después de un
proceso de consolidación llevado a cabo durante la etapa anterior. Se
forma una teocracia que une estrechamente el aspecto religioso con el
aspecto civil y que se sostiene gracias a los excedentes producidos por
una clase trabajadora de campesinos y artesanos. Hay una explosión
demográfica que se refleja en la fuerte expansión de los centros
habitables y en el crecimiento de los que ya existían. Es el gran
momento del comercio interno y externo. Sin embargo, los avances
tecnológicos se orientan más hacia la satisfacción de la clase dirigente
que hacia el beneficio popular. |
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Al
comienzo de esta época, las pirámides son más sencillas y los santuarios
o templos trasponen a la piedra la casa de los campesinos. Las paredes,
muy gruesas, están coronadas por una cubierta en forma de pirámide
truncada imitando la forma del tejado de una cabaña, y encima soportan
además una gran cresta (cresteria) ricamente decorada con
esculturas, destinada a dar altura al edificio. Las pequeñas
habitaciones están cubiertas con la falsa bóveda maya. Raramente se
encuentran ventanas. |
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En
escultura predomina el conjunto altar-estela que se levanta
delante de los recintos religiosos. |
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En
el s. VI d.C. se produce un declive muy pronunciado e inexplicable en la
fabricación de las estelas así como en la construcción pública. A
continuación, entre el 600 y el 900 d.C., la actividad se retoma con
fuerza. El arte llega a su apogeo. Se multiplican los templos y, sobre
todo, los edificios bajos: los palacios. Cuando se quiere ampliar una
construcción, se la engloba en otra más grande. Por esta razón, crece la
diversidad, formándose estilos regionales que a su vez se dividen en
subestilos. |
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| Es
la época de las grandes metrópolis religiosas de la región del río
Usumacinta: Palenque, formada por una serie de edificios -como los
templos de las Inscripciones, del Sol, de la Cruz y de la Cruz
Foliada-, así como también por el Palacio, que tiene una de las pocas
torres de la arquitectura maya y un juego de pelota. Son edificios
construidos con hormigón y que utilizan la falsa bóveda (el arco maya)
para techarlos. Los templos se levantan sobre pirámides más bajas y
anchas que en otros lugares mayas, y el edificio en sí mismo está
formado por una doble hilera de celdas; el tejado tiene una ligera
inclinación por el exterior, para que pueda aguantar las esculturas de
estuco que lo decoran, tan típicas de esta ciudad (entablamento).
I, por encima, la crestería mencionada anteriormente. Todo el conjunto,
pirámide y templo, tiene una gran belleza y equilibrio. En el interior
de la pirámide de las Inscripciones, el investigador Alberto Ruz Luiller
descubrió en 1952 una tumba de un gran personaje (el rey Pacal) que iba
muy engalanado con piezas de malaquita; la cámara funeraria tenía
relieves de estuco, cabezas del mismo material y una gran losa llena de
relieves que tapaba el sarcófago. |
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Piedras Negras es una ciudad que se caracteriza por la riqueza de sus
dinteles de piedra, que están repletos de relieves. Y también Bonampak
es importante por los frescos encontrados dentro de su templo y que
representan escenas de guerreros o rituales, que proporcionan una gran
información de cómo vivía aquella gente. |
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Más hacia oriente encontramos la ciudad de Tikal, en la selva del Petén,
donde vivieron unas 50.000 personas. Su plano concilia el crecimiento,
la adaptación a la topografía irregular de la selva y la planificación.
Hay tres caminos, dispuestos en forma de triángulo, que comunican entre
ellos los principales grupos de edificios públicos y crean grandes
perspectivas, por el contraste entre las altas pirámides y las
estructuras bajas. En las plazas, y a intervalos regulares, se
encuentran estelas que servían para señalar el tiempo. |
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En
la época clásica tardía, la zona de la península del Yucatán
presenta otra cara del arte maya. Es el arte Puuc, de la región
del mismo nombre, situada en la parte occidental de Yucatán,
caracterizado por el barroquismo de su arquitectura y también de la
escultura que lo acompaña. Se materializa en edificios como el
palacio de
Sayíl
o en el arco de
Labná, donde se combinan las proporciones armoniosas y el equilibrio
de los elementos que integran las fachadas: cornisas, cresterías,
pequeñas columnas, figuras, máscaras del dios Chac y otros elementos
decorativos. En Uxmal, una de las ciudades más importantes de la
península, hay numerosos edificios muy importantes: el cuadrángulo de
las Monjas, la casa del Gobernador, la pirámide del Adivinador... De
todos ellos, puede decirse que los constructores supieron combinar
todos los recursos tradicionales del arte Puuc en unas composiciones
monumentales y ricas que no crean en ningún momento ambientes cargados. |
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Hacia mediados del s. X d.C., los centros mayas de Petén y del
Usumacinta fueron abandonados y cubiertos por la vegetación de la selva.
Hay diferentes hipótesis para explicar este hecho: cambios climáticos,
agotamiento de la tierra, etc. Pero lo que sí parece cierto es que hubo
una serie de revoluciones y luchas del pueblo contra la casta sacerdotal
que lo explotaba. La civilización maya solamente continuó en el norte
de Yucatán -lo que se conoce con el nombre de época posclásica maya, o
maya-tolteca-, con influencias de los toltecas del altiplano. |
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Todas las culturas clásicas de Mesoamérica murieron entre el s. VIII y
el X d.C. Es el caso de Teotihuacán, Monte Albán y las ciudades mayas
centrales. Muy pocas ciudades (Uxmal y ChichénItzá) pudieron sobrevivir
a este colapso tan brusco. |
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De
la herencia cultural de este mundo clásico se han perdido algunos
elementos para siempre. Otros elementos dispersos de esta tradición
fueron recogidos por los pueblos que les sucedieron, los cuales los
incorporaron a las suyas, pero nunca alcanzaron el esplendor de sus
predecesores. |
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Mencionamos brevemente la cultura de Veracruz central o de la
Costa del Golfo, a pesar de que se podría considerar una cultura de
menos importancia política y artística que las otras dos mencionadas
anteriormente, pero en este caso hablaremos de ella ya que hay diversos
ejemplares cerámicos de esta cultura en la exposición. |
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Se
desarrolló al norte de la zona olmeca, en el área central de Veracruz,
en las tierras bajas de la costa oriental. Durante la época clásica
tardía ya empezó la construcción de la ciudad de El Tajin y la
producción ceramista de figurillas, que son los dos tipos de arte más
conocidos de esta cultura. |
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La
época más importante de El
Tajín
se sitúa entre el 600 y el 900 d.C.
Dedicados al dios de la lluvia, sus edificios tienen un aspecto ligero y
elegante que se caracteriza por la variante local de los
tableros
de Teotihuacán: son
los «nichos», adornados con grecas y otros dibujos geométricos. Los
edificios se sitúan alrededor de plazas, sin ninguna planificación de
conjunto, y además se han encontrado once juegos de pelota en todo el
recinto. La pirámide de los Nichos, que tiene 35 m de lado y 25 m
de altura, está formada por seis cuerpos superpuestos en sentido
vertical decreciente decorados con este tipo de ventanas (nichos) hechas
con piedras muy bien cortadas que conforman una especie de moldura a su
alrededor. La escalera de acceso, en el lado oeste, también tiene cinco
series de tres nichos colocados a intervalos regulares y que hacen un
total de 365. |
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Las figurillas de cerámica están muy bien hechas: son vacías y
representan personajes religiosos (sacerdotes, danzantes, jugadores de
pelota, actores de ritos diversos) realizados con estilo realista.
Algunas están pintadas con betún (chapapote). Unas de las más
conocidas son las llamadas caritas sonrientes, que son caras de
niñas que tienen ojos asiáticos y la boca abierta en una sonrisa que
deja ver muchas veces la lengua y los dientes. Las figuras enteras
normalmente llevan en la mano una sonaja, en relación quizás con el rito
de la fertilidad. |
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Otro aspecto interesante de esta cultura es la escultura de piedra, que
presenta unas formas muy curiosas: hachas, yugos y palmas, que no
se sabe con seguridad para qué servían, que podrían ser reproducciones
de los atributos rituales utilizados por los jugadores de pelota y que
estaban decorados con bajorrelieves. Hacia el final de la época clásica,
momento de importantes cambios políticos y culturales que provocaron
movimientos migratorios a través de Mesoamérica, estos elementos
escultóricos se difunden hacia Chiapas, la zona del Pacífico e incluso
hacia lugares más alejados de América Central; por este motivo
encontramos hachas y yugos en Honduras, por ejemplo. |
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ETAPA POSCLÁSICA
(900 hasta el 1521
d.C.) |
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Hay una ciudad,
Xochicalco, que puede considerarse el punto de transición entre la etapa
clásica y la posclásica: por un lado, es un bastión de la tradición
cultural del altiplano mexicano, con influencias de Teotihuacán, de El
Tajin, de Monte Albán y de algunos lugares del área maya (Copán); y, por
el otro, ciertos elementos encontrados en la ciudad, como las mediciones
del terreno de los juegos de pelota y una variante local del plafón
(tablero), parecen haber influido en la construcción de Tula. |
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Mixtecas.
Durante el
posclásico, Monte Albán quedó desierto y se utilizó como necrópolis por
parte de los mixtecas, herederos culturales de los zapotecas clásicos.
Fueron los constructores de la ciudad de Mitla, constituida por una
serie de edificios agrupados en cuadrángulos cerrados sobre sí mismos y
dispuestos alrededor de unos grandes patios hundidos. Sus puertas, tanto
las interiores como las exteriores, se recubren con un mosaico de
piedra de gran perfección técnica, formando las «grecas escalonadas», en
marcadas por unos grandes plafones de evidente inspiración zapoteca. |
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Son grandes artesanos:
bordan tejidos de algodón, hacen cerámíca con una
decoración pintada de estilo realista, en la que aparecen temas
zoomorfos en los que destacan las figurillas que representan a
sus dioses principales; tallan madera y hacen joyas de oro y plata,
como las famosas de la tumba n° 7 de Monte Albán, con diferentes
técnicas como la de la cera perdida, el repujado o la falsa filigrana.
Son también autores de manuscritos o códices, hechos con
piel de ciervo o con papel de mate, y plegados como un acordeón, que
tratan temas astronómicos, mitológicos o históricos a base de
pictogramas dispuestos en forma de columnas o registros acompañados de
glifos para los nombres y las fechas. |
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Los mixtecas ocuparon
una gran región que va desde Oaxaca hasta los valles de Puebla y
Tlaxcala, durante los últimos siglos anteriores a la conquista. Formaron
el complejo «mixteco-puebla», que, junto con la influencia tolteca,
constituyó una de las principales bases culturales posclásicas. |
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Toltecas.
El comienzo
«oficial» de la época posclásica se asimila a la fundación de Tula, al
norte del Valle de México, en el año 967 d.C., por Quetzalcóatl. Este
personaje de leyenda, dios y hombre, fue el protagonista de diversas
tradiciones orales indígenas todavía vivas en el momento de la conquista
española; una de las más conocidas dice que era hijo de un caudillo
bárbaro chichimeca y de una princesa de pueblos civilizados, y que fundó
Tula para vengar la muerte de su padre a manos de estos últimos; otra
dice que Quetzalcóatl era un hombre blanco y con barba, hecho insólito
en Mesoamérica, que encarna los conceptos de bondad, espiritualidad,
arte y cultura, que por culpa de la maldad del dios Tezcatlipoca se fue
de Tula y murió un dia de los llamados «Ce-Acatl», habiendo prometido
antes que volvería un dia del mismo signo. Durante dos siglos, pues,
Tula fue uno de los principales focos culturales de Mesoamérica y
extendió sus fronteras hasta Sonora y Tamaulipas al norte, y hasta
Yucatán al este, donde provocó el «renacimiento» maya-tolteca (Chichén
Itzá). |
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El arte tolteca no se
inspira solamente en algunos elementos de Xochicalco o en reminiscencias
culturales de Teotihuacán, sino que se presenta como la expresión de un
pueblo joven, fuerte y guerrero a la vez, que fue creador en muchos
aspectos.
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Tula, como centro
ceremonial, no es tan majestuosa como Teotihuacán, por ejemplo; sin
embargo, tiene muchos elementos nuevos, corno la columnata que rodea el
templo de Tlahuizcalpantecuhtli o los pilares-atlantes que se levantan
encirna de la plataforma y que representan a los Mimixcoa (prototipos de
guerreros) y otras columnas en forma de serpientes emplumadas. La plaza
central estaba rodeada de pirámides, palacios y de un juego de pelota.
Había otros en diversos lugares de la ciudad. También utilizaron la
pintura para decorar la parte baja de las paredes interiores de los
palacios, como en Teotihuacán, con representaciones de procesiones de
sacerdotes, etc. También utilizaron la escultura exenta (Chac Mool,
portaestandartes) y el relieve para decorar sus edificios. |
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Mayas- Toltecas.
Con
la migración de los toltecas al Yucatán, se produjo un arte maya-tolteca
representado principalmente en Chichén Itzá, donde los toltecas
dominaron durante dos o tres siglos. Allí se fundieron elementos que
eran de la herencia Puuc local con los que provenían del repertorio
tolteca. Es más una yuxtaposición que una fusión, porque aunque se
utilicen conjuntamente en algunos edificios, cada uno de los elementos
de ambas tradiciones es claramente identificable. Por ejemplo, el
Caracol, que era un observatorio astronómico colocado sobre grandes
plataformas artificiales, tiene elementos mayas (máscaras del dios Chac)
y elementos toltecas (escaleras de acceso adornadas con serpientes). De
hecho, Chichén Itzá es mucho mejor en calidad y más grande que su
metrópolis, Tula, y para conseguir esto se sirve de gran cantidad de
esculturas exentas, bajorrelieves y pinturas murales de temas guerreros
que simbolizan el nuevo espíritu militarista que gobernó a partir de
entonces en Mesoamérica. |
| La
iconografía es, por lo tanto, de inspiración mexicana, de Tula y de
Teotihuacán: frisos de águilas y jaguares devorando corazones;
jaguar-serpiente-pájaro con cabeza humana; escenas de decapitación
relacionadas con el juego de pelota. Todos estos temas se caracterizan
por la rigidez y la geometrización de las formas. |
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Dentro del cenote (pozo sagrado) de Chichén Itzá, se han
encontrado gran cantidad de objetos de oro, algunos de ellos importados
de América Central, donde se encuentra el origen de la metalurgia
mesoamericana. |
| Sus
decoraciones incisas, repujados o a la cera perdida ilustran temas a
menudo mexicanos, ejecutados en un estilo que casa felizmente las
aportaciones mexicanas y mayas. |
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Aztecas o Mexicas.
El siglo XIII está
marcado por las guerras y la irrupción de grupos de chichimecas que se
mezclaron rápidamente con los autóctonos. Y aparece una cultura nueva,
la de los aztecas, que fueron el último grupo de habla náhuatl
que llegó al valle de México, a la vez que hay una nueva ola de
movimientos migratorios por toda Mesoamérica que llega a una parte de
América Central. |
| Es
la última cultura indígena antes de la conquista española. Se establecen
en el año 1325, después de pasar por una serie de vicisitudes en unos
islotes pantanosos del gran lago de Texcoco, que aún ocupaba el centro
del valle de México, según la predicción realizada anteriormente por su
dios Huitzilopochtli, que decia que debían establecerse allí donde
vieran una serpiente encima de un nopal. Actualmente es el emblema de la
nación mexicana. De este islote, mediante el sistema de chinampas
(cesto-jardín que hacían para ganar espacio cultivable en el agua), los
aztecas harán surgir en dos siglos su capital Tenochtitlán, ciudad
lacustre única, que acabó uniéndose con Tlatelolco y que llegó a tener
entre 200.000 y 300.000 habitantes en el siglo XVI. |
| El
recinto sagrado de la ciudad estaba formado por 72 templos, de entre los
cuales destacaba el Templo Mayor o Teocalli, de unos 100 m
de altura, formado por dos pirámides juntas y coronado por dos templos,
dedicados a Huitzilopochtli y a Tláloc, y delante del mismo, la gran
piedra de sacrificios (Piedra del Sol) sobre la gran escalinata
de doble acceso. Allí, según nos cuentan los cronistas españole, eran
sacrificados centenares de personas diariamente, ante el pueblo que se
lo miraba desde abajo, en medio del incienso y la música. Muy importante
era también el Templo de Que tzalcóa ti , de planta circular,
tejado cónico y almenas en forma de caracol, y un tzompantli (o
altar de calaveras). Fuera del recinto había edificios destinados a la
comunidad y las casas de los nobles, de los ricos, de los funcionarios y
de los comerciantes; las chinampas, las milpas (trozos de
tierra para cultivar, de propiedad familiar), junto con las casas del
pueblo, estaban en la periferia. La sociedad azteca estaba muy
estratificada: pilli o nobles; clases intermedias (de artesanos y
comerciantes); y machumales, o clases inferiores. |
| La
arquitectura de Tenochtitlán fue muy destruida, porque las piedras de
sus monumentos fueron utilizadas de nuevo por los españoles para
edificar la nueva ciudad. |
| A
pesar de todo, en los últimos tiempos se han encontrado vestigios
importantes, especialmente los del templo Mayor, entre la Catedral y el
Palacio de Gobierno, ya que allí se ha descubierto cómo era
arquitectónicamente el templo, además de restos de escultura realmente
valiosos, que demuestran, por un lado, la perfección que alcanzaron y,
por el otro, el hecho de que tenían un estilo propio, reflejo de su
concepción del mundo: dramática y severa, con muchos símbolos, a veces
muy realistas. Son piezas típicas y, a su vez, únicas: la Piedra del
Sol o Calendario azteca, con símbolos dispuestos en círculos
concéntricos que representan las cuatro épocas del mundo; y la
Coatlicue, que concentra gran cantidad de símbolos y los reúne bajo
una apariencia monstruosa: es la representación de la cruda realidad (es
matriz y tumba al mismo tiempo). |
| La
escultura estaba al servicio del culto y a menudo estaba integrada
dentro de la arquitectura: frisos historiados, placas de relieves
empotradas en los muros, cabezas de serpientes al final de las
escaleras... |
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Son también grandes artistas en artesanías, como por ejemplo mosaico,
realizado con turquesas, conchas y perlas que se colocaban en
cráneos, máscaras, figuras de animales...; arte plumario, muy
vistoso y rico en colores, que se utilizaba en las indumentarias de
guerra (capas, escudos, sombreros...); talla de madera, hecha con
mucho acierto (tambores); trabajo del oro y de la plata que
obtenían de pueblos servidores suyos. Los orfebres vivían en
Azcopotzalco y fabricaban pectorales, narigueras, diademas, etc. con el
sistema de la cera perdida, con el del repujado y con el del chapado del
oro y el del cobre; trabajo del cristal de roca, con el que, a
pesar de su dureza, hicieron cráneos, esculturas de animales y vasos,
sin perder de vista que no tenían herramientas adecuados para cortar. |
| De
la época azteca hay monumentos en otros lugares de México:
Calixtláhuaca, con un templo redondo dedicado a Quetzalcóatl;
Malinalco, con un templo también redondo pero excavado en la roca;
Tenayuca, con una gran pirámide; y TIatelolco, con su
templo mayor. Todos ellos son lugares decisivos para encontrar estos
monumentos, Debemos tener en cuenta que las pirámides que sostenían los
templos se agrandaban a base de los sucesivos recubrimientos ordenados
por cada rey. Tenayuca tiene ocho ampliaciones y el Templo Mayor,
trece. y también debemos tener presente que consideraban el cielo corno
la parte superior de los templos (los tejados) y, en cambio, su interior
era como una caverna o el interior de la tierra. |
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Para entender su arte, deberíamos ponernos dentro de su pensamiento y
tener muy en cuenta que para ellos hacer la guerra era una forma de
culto y que el sacrificio humano era necesario para la renovación de las
fuerzas divinas, como ya explicábamos al comienzo de este catálogo. Por
este motivo instituyeron la «guerra florida», según la cual, y de
acuerdo con algunos enemigos tradicionales como los tlaxcaltecas, los
prisioneros del otro bando eran sacrificados. Este carácter violento y
dramático se refleja en el arte azteca. |
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Tuvieron una extraordinaria capacidad de asimilación, que utilizaron
para hacerse suyos elementos culturales de otros pueblos, fundiéndolos
en una formidable síntesis artística que se manifiesta de manera
ejemplar en la escultura. |
| La
cultura azteca se acabó como las que la precedieron, pero más
rápidamente, ya que fue destruida por Hernán Cortés en 1521. |
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